La Fundación Clínica del Norte, uno de los principales centros asistenciales del Norte del Valle de Aburrá, anunció mediante un comunicado oficial que cerrará su servicio de urgencias a partir del 14 de agosto de 2026, una decisión que evidencia la difícil situación financiera que atraviesa el sistema de salud colombiano y que tendrá un impacto directo sobre miles de habitantes de la región.
Según el documento firmado por su representante legal, Esteban Guerra Henao, la institución asegura que el cierre obedece al crecimiento de la cartera y a la falta de flujo oportuno de recursos por parte de varias Entidades Responsables de Pago (ERP), entre ellas Nueva EPS, Savia Salud, Coosalud y la ADRES.
La Clínica sostiene que las deudas acumuladas superan los 107 mil millones de pesos, situación que ha hecho insostenible mantener un servicio de alta complejidad como el de urgencias, uno de los más exigentes en infraestructura, talento humano e insumos médicos.
El comunicado también señala que esta decisión no fue tomada de manera improvisada. La institución afirma haber buscado acercamientos con la administración local y diferentes entidades de control para encontrar soluciones que permitieran mantener la operación, sin obtener respuestas efectivas.
Un golpe para el Norte del Valle de Aburrá
El cierre del servicio de urgencias no solo afectará a los habitantes de Bello. La Fundación Clínica del Norte recibe pacientes remitidos de gran parte del Norte del Área Metropolitana y de municipios vecinos, por lo que el impacto podría extenderse a:
- Bello.
- Copacabana.
- Girardota.
- Barbosa.
- Medellín (especialmente las comunas del norte).
- Donmatías.
- San Pedro de los Milagros.
- Entrerríos.
- Santa Rosa de Osos.
- Yarumal y otros municipios del Norte antioqueño que utilizan la clínica como centro de referencia.
¿Qué consecuencias podría generar?
Aunque el comunicado no detalla el plan de redistribución de pacientes, el cierre del servicio de urgencias podría ocasionar:
- Mayor congestión en las urgencias del Hospital Marco Fidel Suárez, en Bello.
- Incremento en la ocupación de hospitales de Medellín como centros receptores.
- Mayores tiempos de espera para la atención de pacientes.
- Aumento en los traslados en ambulancia hacia otros municipios.
- Sobrecarga para la red pública y privada de salud del Área Metropolitana.
- Dificultades para pacientes con enfermedades de alta complejidad o que requieren atención inmediata.
Una crisis que trasciende a una sola institución
La decisión de la Fundación Clínica del Norte refleja la problemática financiera que desde hace varios años viene afectando a hospitales y clínicas del país. La demora en los pagos por parte de aseguradores y entidades responsables ha sido señalada por numerosas instituciones como una de las principales causas de la reducción de servicios, dificultades operativas e incluso cierres de unidades especializadas.
A partir del 14 de agosto de 2026, los usuarios que requieran atención de urgencias deberán acudir a otras instituciones habilitadas en el municipio de Bello o en el resto del Área Metropolitana, mientras las autoridades de salud evalúan el impacto que esta decisión tendrá sobre la capacidad instalada de la red hospitalaria regional.
La situación plantea un importante desafío para la Secretaría Seccional de Salud de Antioquia, el Ministerio de Salud, la Superintendencia Nacional de Salud y los gobiernos locales, que deberán coordinar acciones para evitar una mayor congestión en los servicios de urgencias y garantizar la continuidad en la atención de miles de pacientes del Norte del Valle de Aburrá.



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